Primate: el nacimiento de una nueva estrella del terror
Cómo hace un grupo de adolescentes para detener a un chimpancé rabioso suelto en una casa?
Esa es la pregunta que responde “Primate”, la primera película de horror de 2025.
La cinta transcurre a lo largo de una sola noche en Hawái, cuando Lucy regresa a casa para reunirse con su familia y amigos, y con Ben, un chimpancé altamente entrenado que ha sido parte de su familia durante años. Lo que comienza como un reencuentro íntimo y aparentemente inofensivo pronto se transforma en una pesadilla.
En medio de una reunión con amigos, Ben contrae rabia, tornándose violentamente agresivo y convirtiendo la fiesta en un auténtico baño de sangre, donde sus protagonistas harán todo lo posible con tal de sobrevivir a la noche.
“Primate” cumple exactamente con lo que promete desde su planteamiento inicial: un chimpancé fuera de control atacando a un grupo de adolescentes. Esa premisa simple, lejos de jugarle en contra, se convierte en uno de sus mayores aciertos, apostando por un terror directo, físico y sin distracciones innecesarias.
Con apenas 89 minutos de duración, la película se enfoca casi por completo en la furia desatada de Ben en pantalla, evocando el espíritu de clásicos del género como Cujo, donde el acecho del animal es constante, impredecible y brutal.
La presencia de Ben como villano mantiene al espectador en tensión permanente, con ataques cuando uno menos lo espera y una sensación claustrofóbica que no da respiro, convirtiendo cada minuto en una espera angustiante por el próximo estallido de violencia.
Una película imperdible para los fanáticos del terror y, sobre todo, un recordatorio de que no hace falta una historia rebuscada ni giros excesivamente complejos para provocar miedo.
“Primate” entiende que una premisa clara, una amenaza constante y una ejecución directa pueden ser más que suficientes para construir una experiencia intensa y efectiva.
